GIANNA
Los dos desayunamos sin hablar de lo que pasó más temprano, porque este lugar no era para nada privado; sin embargo, me gustó comer con Vik.
Hacía un buen tiempo que vivía sola, y mis padres vivían, o sobrevivían, lejos; por eso, estar con él, sentados a la misma mesa, me llenó de una tremenda sensación de nostalgia.
Hablando de ellos, ¿debería llamarlos para contarles dónde me encontraba ahora?
No… por ahora lo mejor era que no. Sabían que me habían despedido de mi trabajo y que tuve qu