GIANNA
Un dolor punzante me recorrió el cuerpo y se detuvo a la mitad, luego avanzó hacia mi cabeza, y cuando abrí los ojos me encontré en un sitio que no conocía. Me sentía presa, pesada, y vi un rostro que en principio no reconocí, pero que enseguida mi mente enlazó con «Arnold».
En ese mismo segundo, supe que él era doctor, y cientos de imágenes de recuerdos juntos me llegaron. Fue como si una cantidad de información considerable se hubiera descargado a mi cerebro, y supe que sí me había des