Capítulo 23. ¿Cómo no amarlo?
Daisy recargó la espalda contra la pared, su corazón estaba agitado y su garganta seca. Se lo había dicho, de alguna manera le había insinuado a Paul su interés por él… Se suponía que lo que sentía por Paul no era más que resentimiento y molestia por lo que hacía con Meghan, pero saberlo y verlo herido le había dolido tanto, que los sentimientos enterrados habían salido a flote.
Ella cerró los ojos y se mordió el labio para contener el gemido que amenazó con salir de su garganta. ¿Qué se supone