Capítulo 13. Dividido
Un silencio sepulcral se adueñó de la sala. Astrid parpadeó un par de veces, tratando de asimilar la noticia y todo lo que eso implicaba para ella y para Patrick. No era nada sencillo de comprender. ¡Se trataba de una mujer! Y Meghan no era cualquier mujer, había visto sus fotos; era joven y hermosa. Una tentación para cualquier hombre, y aun, cuando confiaba en Patrick, sentirse insegura era inevitable, tanto como los celos que estaba sintiendo en ese momento.
—No me malentiendas, Astrid. Sol