Capítulo 16— Una línea que no se debe cruzar
Narrador
El celular vibró con fuerza sobre la mesita de noche, interrumpiendo el silencio sepulcral de la habitación. Killian lo miró, y el corazón se le comprimió en el pecho al ver el nombre en la pantalla: Eira Drayton. Giró lentamente la cabeza, Sofía dormía profundamente. No quería despertarla, no quería que preguntara, no quería explicar.
Tomó el teléfono, se levantó sin hacer ruido, con cuidado y cruzó el cuarto a oscuras. Se encerró en el bañ