Parte 13.
Desperté sin saber cuánto tiempo había dormido.
Lo primero que hice fue buscar el escritorio con la mirada.
Kaelen seguía allí.
Parpadeé un par de veces, convencida de que estaba imaginándolo.
Pero no.
Continuaba sentado exactamente donde lo había visto por última vez, inclinado sobre aquella montaña interminable de documentos.
¿No había dormido?
Observé en silencio cómo tomaba un pergamino, lo leía con rapidez, escribía un par de líneas sobre otro y pasaba inmediatamente al siguiente.
No parec