C15: Se lo diré en persona.
El caos en la Torre Pierce era ensordecedor. Los teléfonos no dejaban de sonar y las pantallas mostraban los gráficos en rojo; la noticia de que la terminal logística del Pacífico estaba bloqueada había provocado que las acciones cayeran en picada. Dominic estaba de pie en medio de su despacho, con la camisa arrugada y el rostro endurecido por la frustración.
—Quiero una cita con los dueños de esos terrenos, o con sus abogados, o con quien sea que esté a cargo —rugió Dominic hacia su secretaria