Darek Adams
Los aullidos me hacen llevar mi mirada hasta la ventana de la habitación, no debe ser algo normal, Kalen duerme a mi lado, me levanto para acercarme a la ventana. Cierro mis ojos para concentrarme en escuchar, ya que desde mi regreso puedo llegar a distancia antes inalcanzable con mi oído.
—¡Aléjen-se! —Calló todo el ruido añadido para concentrarme en la voz temblorosa de esa mujer—. Deberán matar antes de robarse a mis hijos —escucho como le gruñen en lo que parece ser una adverten