Y se murió...
Presente
Leslie despertó cinco minutos después en la habitación que habían dispuesto para ella con un rápido aleteo de párpados, el cual Duncan inmediatamente comparó con el de las mariposas al despegar. Se incorporó y giró el rostro hacia él al darse cuenta de que estaba de vuelta en su alcoba. Intentó incorporarse, pero Duncan la detuvo con un movimiento de su mano, la cuál presionó contra su hombro para mantenerla acostada. Estaba genuinamente preocupado por ella y sus constantes desvanecimi