Viviendo con el enemigo
Los días iban pasando y la sola posibilidad de que Cristopher se quedará con mi dinero me hacía estremecer, ya entendía su afán de no darme el divorcio, de quedarse a mi lado, por cualquier razón, no me dejaba en paz, dormir a su lado era un karma para mí , me fastidiaba su olor, no me gustaba el roce de su piel, y lo peor es que no podía hacer nada hasta que mi padre me informará acerca de las decisiones de los abogados, la totalidad de mi patrimonio debía ser resgua