Capítulo XXIX. Cuando tu destino te arrastra.
Hanna.
Han pasado una semana desde que cometí el error de dejar que mi deseo gobernaran mi mente, y aunque me ha costado recupérame, de lo que ese hombre me hizo sentir esa noche, gracias a dios, tengo mis ideas bien claras, se cuál es mi deber, y quien es verdaderamente importante para mí, en mi vida.
No debe importarme que cada noche, cuando me acosté, después de comenzar a organizar todo para la mudanza que haré en tres días, después de todo el día trabajando de repartidora, y haciendo ho