Capítulo XX. La primera sensación de fracaso del CEO.
Roy.
Durante el trayecto, no quiso ni hablarme en ningún momento, sabía que aún estaba enfadada, pero decidí ignorarla, pronto se le abrirían los ojos y entendería por qué hacía todo esto.
Nada más llegar a los aparcamientos privado del club, accedíamos mediante una puerta custodiada por varios escoltas, que llevaban unas máscaras negras, cubriéndole el rostro, y en especial los ojos.
Antes de entrar, se nos dieron dos máscaras, atendiendo al color de la ropa que llevábamos, al llevar yo el