Capítulo XL. La mudanza, primera vez en la casa del Alfa parte 2.
Hanna.
Cuando llegamos a mi habitación, no podía estar más sorprendida, no solo era bella, simplemente era la habitación que hubiera utilizado alguien de la nobleza, o cualquier alma romántica. Ni me podía creer que durante un año iba a dormir allí, en esa enorme cama dosel, columnas de madera, y telas de seda y gasa que cubrían el techo de la cama, y a su alrededor, haciendo que te aislaras del exterior si la mantenías cerrada, intente que mi imaginación no volara, pero por un segundo, me vi