41. Debes detener todo
Durante todo el proceso en que Mía está siendo valorada por el doctor de guardia, Gerard no se le despega ni un segundo. Viendo a los hombres que se acercan a ella con mala cara.
—No entiendo por qué tienes que comportarte de ese modo, sé que debemos mantener las apariencias, pero tampoco lleves las cosas al extremo —Mía lo regaña, al ver como ahuyenta a un chico que se ha equivocado de cubículo.
—¿Acaso te gustaría ser mi esposa de verdad? —alza una de sus cejas caminando hacia ella.
Gerard se