Cuando mi loba no se manifestó al llegar a la edad adulta, se me había recomendado beber té de menta en cantidades industriales para intentar limpiar cualquier toxina que pudiera estar afectando nuestro vínculo. A mí no me había funcionado, pero tal vez podría funcionar con Gideon.
Acababa de plantar algunas plantas en mi jardín. Si el lobo las comía, ¿quizás podría ayudar?
—¡Al jardín! —chasqueé los dedos ante la idea, me di la vuelta y salí corriendo. Para mi alivio, el lobo de Gideon me sig