—Te quise —corregí en voz baja.
Gideon no hizo comentarios sobre esa parte.
—Déjalo —repitió—. Arreglemos esto. Por favor.
Me quedé en silencio por un momento, descifrando cómo decir la siguiente parte. Luego simplemente lo solté.
—No estoy apareada con Sebastian.
Gideon se quedó callado.
—Tenemos un acuerdo —dije—. Él me ofreció protección y una historia de portada, y yo necesitaba ambas cosas en ese momento. No hay ningún apareamiento.
Miró hacia el suelo, luego de regreso a mí. Algo s