—Bueno, tienes que pensar en algo mejor —mi padre reflexionó por un momento, luego sugirió—. Tal vez sería más fácil ahuyentar a esa loba. Es evidente que tiene menos lazos con las manadas y no quiere tener nada que ver con Gideon. Si se marcha para siempre, él ya no podrá perseguirla.
Eso había cruzado mi mente. Avery no quería a Gideon, o al menos eso afirmaba; podría ser más fácil ahuyentar al cachorro y a ella antes de que Gideon pudiera atraparlos.
—Necesito pensarlo —dije, tomando las ll