Sebastian asintió y luego se inclinó hacia adelante en su silla.
—Lo prometo. Además, hay algo más.
—¿Como qué?
—El festival anual de la cosecha es en unos días. Los miembros de la manada ya han comenzado a levantar las cosechas y a preparar platillos. Habrá baile, música, juegos... Muchas cosas para que hagan tanto niños como adultos. Toda la manada estará allí.
—No sé si asistir a algo así sea una buena idea para mí —dije.
—Tonterías —Sebastian se levantó—. Será una buena oportunidad par