Mundo ficciónIniciar sesiónEl dolor que ha estado en mi cuerpo vuelve con tanta intensidad que es Edmond quien me agarra en sus brazos antes que caiga completamente al suelo debido al dolor tan grande que experimento.
Edmond, llora y me habla, pero, para mí todo pasa tan lento que solo puedo acariciar mi vientre implorándole a la reina luna que no permita que algo le suceda a mi bebé.— ¡Charlotte! — grita Edmond.— ¡Aquí estoy! — dice ella






