Parte 2...
Isabela
— No tienes que temer que esto vaya a cambiar lo que Victor siente por ti, Lívia – incliné la cabeza — Me parece que él te aprecia mucho y por lo poco que lo conozco, creo que no es un hombre que trae a una chica a casa a menos que esté decidido a quedarse con ella.
Lívia sonrió un poco incómoda y se movió, ajustando la posición de la pierna.
— Solo quiero que sea algo... Diferente y especial, ¿sabes?
Sonreí y asentí con la cabeza.
— Voy a contarte algo – me incliné hacia ell