Con una sonrisa en mis labios, coloqué un arreglo de rosas rojas en mi nuevo jarrón de flores. El suave y familiar olor a canela que sentía al acercarme a mis flores me era muy agradable. Más que eso, ver mis flores favoritas – que fueron cuidadosamente cogidas por mí – dentro de un hermoso jarrón de cristal que Dominic me había regalado me ponía de muy buen humor, y bastante satisfecha.
Cogí cuatro flores del arreglo sobre la mesa de la cocina que ya tenían sus espinas cortadas y puse una rosa