Capítulo 111. Un juego (parte 1)
Juliette Moreau
El auto de alquiler se detiene en el hangar y me bajo de inmediato. En cuanto pongo un pie fuera, que miro a mi alrededor, me encuentro con que Aston ya me espera.
Conversando con el piloto de su jet privado, me sonríe con la boca cerrada en cuanto me ve.
«Bendito Dios».
Su sonrisa no es lo único que hace que mis piernas tiemblen, sino el cómo se ve.
Imponente como siempre, esta mañana lleva ropa más cómoda de lo que suele mostrarse. Lleva un pantalón de vestir negro, pero n