—¡Abran paso! ¡Paciente obstétrica en estado crítico! —gritó un paramédico, empujando las puertas dobles de la unidad de cuidados intensivos.
Chloe iba pálida, con una mascarilla de oxígeno cubriéndole gran parte del rostro.
Sus ojos estaban cerrados y su mano, que había estado apretando la de Ethan