La fuerza de la Pandilla del Dragón Negro había sido, precisamente, la razón por la que él se había acercado a ellos en primer lugar. Si quería hacerse un nombre en esta ciudad, necesitaba contactos como esos.
Y, considerando que tantos proveedores y distribuidores habían estado acosándolo a él y a Nadia, pensó que llevar al señor Hall a verla sería una oportunidad perfecta para intimidarlos.
—Gracias, señor Hall —dijo Caleb con gratitud.
Con sus dos guardaespaldas detrás, el señor Hall lleg