Celeste aplicó primeros auxilios básicos al anciano y, poco después, el hombre recuperó la conciencia.
En ese momento llegó el equipo de la ambulancia. La multitud se apartó para dejarles paso.
—Acaba de recuperar el conocimiento. Revísenlo, por favor —dijo alguien.
Los paramédicos comenzaron a examinar rápidamente al anciano.
—Tiene la presión arterial baja —dijo uno de ellos—. ¿Trajo algún medicamento?
—No —respondió el anciano, bajando la mirada.
—No parece nada grave. Aun así, será me