Aunque Helen y Mónica no dominaban los conceptos de gestión empresarial, provenían de familias acomodadas y habían crecido rodeadas de lujo. Desde pequeñas habían visto grandes proyectos, por lo que poseían un agudo sentido estético.
Aunque no eran diseñadoras profesionales, habían visitado innumerables boutiques y centros comerciales de alta gama tanto dentro como fuera del país. Por eso, sus observaciones resultaron tan convincentes que Celeste y los demás comenzaron a mirarlas con otros ojo