Entonces Celeste añadió con amabilidad:
—Si tienen dudas o quieren discutir temas médicos, pueden escribirme. Revisaré sus consultas cuando tenga tiempo.
Sus palabras bastaron para reavivar la emoción en el laboratorio.
—¡Muchas gracias, señorita Darrow! —respondieron al unísono, con respeto y admiración.
Después de conversar un rato con el equipo, Celeste dirigió su atención a los voluntarios que habían probado su nuevo gel.
Para evaluar los resultados, solo una parte de las cicatric