Ethan Harlow estaba sentado en un rincón tranquilo de la exclusiva cafetería adjunta a la sede de Nexus Ventures, tomando un café negro. La mañana siguiente a su tratamiento VIP en el banco había estado repleta de informes: la adquisición de Apex Semiconductors estaba a punto de completarse y las primeras interrupciones en la cadena de suministro ya empezaban a afectar a Vanguard. Sin embargo, sabía que la información por sí sola no bastaba; necesitaba ojos y oídos dentro del imperio de Sophia.