La majestuosa fachada del Apex Central Bank se alzaba como un templo de la riqueza en el corazón del distrito financiero. Ethan Harlow bajó del Maybach mientras el sol de la mañana brillaba en los pulidos escalones de mármol. Ya no se acercaba a este edificio con el paso vacilante de un hombre que ruega por un pequeño préstamo. Hoy caminaba con una confianza mesurada, vistiendo el traje gris carbón de la reunión de la junta todavía impecable.
El presidente Reyes había programado la cita con dis