La tensión en la sala de guerra de Nexus Ventures era palpable mientras Ethan Harlow permanecía a la cabeza de la mesa. Las pantallas holográficas mostraban los datos de las ofertas en tiempo real por Apex Semiconductors, el crucial y atribulado proveedor que Vanguard Innovations necesitaba desesperadamente para mantener su ventaja de producción. Sophia había estado maniobrando discretamente para adquirirlo durante semanas, viéndolo como un seguro esencial contra las crecientes presiones en la