POV Agatha:
El cursor parpadeante en el monitor parecía burlarse de mí.
Las proyecciones financieras nadaban ante mis ojos, un revoltijo sin sentido de números que se negaban a alinearse, que se negaban a tener lógica.
Me palpitaba la cabeza, un dolor sordo detrás de los ojos que se había convertido en un compañero constante estas últimas semanas.
Y la pequeña y persistente náusea que acechaba justo bajo la superficie, un recordatorio secreto de la imposible realidad que llevaba dentro.
El peso