Perspectiva de Ella y Alexander
Perspectiva de Ella
Las palabras de Alexander me golpearon como una bofetada.
—Nuestro contrato decía que nunca tendríamos hijos.
Lo dijo con esa frialdad suya, como si aquellas palabras no pudieran hacerme daño.
Después, sin añadir nada más, se dio la vuelta y entró al baño.
No dijo que no quería hijos.
No dijo que no estaba preparado.
Ni siquiera dijo que necesitáramos tiempo para pensarlo.
No.
Lo primero que hizo fue recurrir a ese maldito contrato.
Me quedé mi