Perspectiva de Lilith
El olor la golpeó apenas cruzó la puerta.
Humo.
Lilith se quedó inmóvil en el vestíbulo y olfateó el aire. No había duda. El humo venía de arriba y, mezclado con él, podía escuchar un leve crepitar. Levantó la mirada hacia las escaleras y vio cómo una fina capa de humo gris comenzaba a filtrarse desde el segundo piso y a acumularse contra el techo.
—¿Hola? —llamó—. ¿Ella? ¿Alexander?
Nadie respondió.
Avanzó hacia las escaleras y apenas había extendido la mano hacia el pasam