Mundo ficciónIniciar sesiónRenatto no puede apartar la mirada del niño frente a él. Sus ojos verdes, idénticos a los de Eva, parecen perforarlo, como si fueran un recordatorio cruel de todo lo que ha estado en la oscuridad durante años. El niño lo observa con curiosidad, sin comprender la tormenta interna que se desata dentro de él.
—¿Por qué nunca me dijiste que él existía? —su voz es tensa, cargada de reproche, pero







