BASIL
UNA HORA ANTES.
Mi polla se endurece con el solo recuerdo del sabor y la suavidad del coño de Mía Bennett, esa mujer se ha metido muy por debajo de mi piel sin que lo haya planeado, cometí el error de llamarla Portia, algo que me pesa no solo en los hombros, sino, en el pecho. No pienso cometer los mismos errores, y puede que al principio hice esto con fines egoístas, en especial porque la investigué.
No, no es Portia, no se parecen en nada, son dos polos opuestos pese al gran parecido