Desde el momento en que el Rey Leónidas de la Torre Montemayor recibió el primer informe militar, su sangre se encendió de emoción.
Isabella, hija del general Esteban Vivar, la ahora primogénita de la familia del Duque Defensor del Reino. Jamás imaginó que sería tan destacada, incluso más que Desislava.
Al recibir la noticia de la victoria en Pueblo Tejón, golpeó la mesa y estalló en carcajadas de alegría.
—¡Bien, excelente! En las puertas de la guerra no hay mujeres débiles.
Inmediatamente conv