Desislava pensó que la acusación de Theobald era completamente irracional. Soltó una risa.
—Hoy acabo de entrar a esta casa, y ya me gritas de semejante manera, ¿cómo será entonces en el futuro? Además, estos soldados aquí presentes son tus compañeros de armas, y también han luchado contigo, ellos por consecuente también han sido testigos de nuestro amor. Aunque no te lo haya dicho antes, ¿quién organiza un evento tan grande como este y no reserva diez mesas más para los invitados? En cuanto a q