La criada Filomena alzó la voz, interrumpiendo de golpe los lamentos de doña Rosario:
—¿Qué significa eso de aunque fue el rey quien concedió el matrimonio? ¿Acaso no fue Theobald quien solicitó ese matrimonio como recompensa por sus méritos militares? Y no estamos hablando de una concubina, sino de una esposa igualitaria. ¿Hace falta que recuerde lo insensibles que fueron él y Desislava cuando le comunicaron la noticia a nuestra señora Isabella? Una desvergonzada humillación.
Doña Filomena con