Isabella, que estaba lejos en los Llanos Fronterizos del Sur, no sabía nada de lo que ocurría en la capital. Aunque la guerra había terminado hacía tiempo, el ejército aún no podía retirarse completamente. Primero, porque el invierno con sus severas heladas hacía difícil la marcha, y segundo, porque muchos lugares en los Llanos, después de años de guerra, necesitaban ser reconstruidos, y los soldados estaban ayudando en esas labores.
Desde el final de la guerra, los rumores sobre Desislava Maiqu