Fui despertada abruptamente de mis sueños por el sonido insistente de golpes en la puerta de mi habitación. Mis ojos se abrieron y por un momento, todo a mi alrededor parecía borroso y confuso. Pero a medida que mi mente despertaba, me di cuenta de que algo estaba mal. Mi cuerpo dolía y me encontré tendida en el suelo, sin ninguna comodidad.
Me levanté rápidamente, tratando de entender la razón de esa interrupción inesperada. Mi corazón latía con fuerza y una sensación de urgencia se apoderó de