20. las cartas
Temblaba sin parar pensando en lo que pasaría a partir de ahora. Tenía que irme, por el bien de Tyler y el mío. No era justo para él y no era justo para mí quedarme allí, siendo quien no era.
La carta del rey era clara.
Empecé a meter todas mis pertenencias en el maletero. Las lágrimas bañaron mi rostro y el miedo se apoderó de mi corazón. Tenía que hacer algo antes de llegar a Thalassia. No podía dejar que el rey y su hija me pusieran las manos encima.
Cuando eché un último vistazo a la habita