capitulo 30
Casi.
Acostada, Laila sonríe feliz mirando el hermoso rostro de Alexandre.
— Eres tan hermosa — dice y de inmediato recuerda que llega más que tarde al trabajo. - ¡Oh Dios! ¡Oh Dios! - dice mientras se levanta a toda prisa poniendo el vestido que estaba tirado en el suelo.
"¿Qué pasa cariño?" pregunta mientras se sienta sintiendo toda su tensión.
— ¡Por Alá! ¡Estoy más que tarde! Voy a perder mi trabajo”, dice, buscando sus zapatos.
Laila camina de un lado a otro sin saber exactamen