PUNTO DE VISTA DE HELENA
Escuché una voz. Abrí los ojos y miré junto en dirección hacia el lugar donde provenía: Se trataba de una joven de tez infinitamente blanca, cabello muy rubio y ojos celestes que me sonreía calmadamente. Ella me extendió la mano amigablemente para ayudarme a levantarme. Agradecí su mano y me levanté con esfuerzo.
- ¿Siempre es así? ¿O Beta Sebastian fue especialmente drástico hoy debido a mi retraso? - pregunté
- Sé a qué te refieres. Estoy acostumbrada a los entrenamie