Duke no tardó en entrar.
Su semblante era frío y sus ojos se posaron indiferentemente sobre el rostro de Mabel.
Mabel evitó su mirada. Le temblaban los labios cuando dijo: "No me encuentro muy bien. Subiré primero".
"¿No quieres saber dónde está Earl?". Esta frase fue todo lo que necesitó Mabel para detenerse en su camino.
Con voz suave, dijo: "George, lleva a tus hermanos arriba a jugar".
George comprendió que los adultos querían hablar, así que obedientemente llevó a sus hermanos arriba d