A Mabel le temblaron los labios. "Earl, son gemelos, comparten la misma sangre. ¿Por qué tiene que ser así?".
"Si me das a Adina, renunciaré a lo demás", dijo Earl.
Sus palabras impactaron a Mabel. "¡Earl, Adina es tu cuñada!".
Earl se burló. "Entonces pretende como si nunca me viste. Ocúpate de tus asuntos, yo me iré pronto".
"¿A dónde?", le preguntó Mabel. Su corazón volvía a latir ansiosamente. Temía que los dos hermanos volvieran a encontrarse, temía que se vieran atrapados en otra batal