Adina levantó ligeramente la cabeza y miró hacia arriba.
Pudo ver las emociones ilegibles que flotaban en los ojos oscuros de Earl.
Parecía que el truco estaba funcionando.
Si insistía, podría sacar a la luz su personalidad principal.
"Duke, puedes seguir trabajando. Voy a acompañar a los niños en casa. Espero que vuelvas pronto".
Adina cargó con la caja del termo y salió del despacho.
En cuanto salió, Earl encendió un cigarrillo.
Entre el humo, su expresión se ensombreció y se puso visi