"Lo siento, Addy. Todo sucedió tan repentinamente que no tuve tiempo de decirte".
La voz de Duke llegó desde el otro extremo de la línea. Parecían oírse gritos de pánico procedentes de una multitud y el rugir del incendio al llevarse una viga.
Adina se sintió aún más preocupada y habló de forma tan seria como severa: "Tienes que tener cuidado. El cementerio se puede reconstruir si se quema, pero si...".
Frunció los labios. "En resumen, ten cuidado. Los niños y yo te estaremos esperando".
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