Duke abrazó a Melody mientras le preguntaba con dulzura: "Mel, sé que has estado triste estos dos últimos días y que Harold te cae mal. ¿Puedes decirme la razón?".
La niña bajó la mirada y sus largas y rizadas pestañas temblaron. Apretó fuertemente los puños.
Duke era muy paciente cuando trataba con Melody.
Le dijo despacio: "Soy tu tío Duke. No importa qué tan malo sea lo que te ha pasado, siempre puedes contármelo".
Melody relajó lentamente sus puños. Levantó la cabeza y miró a Duke a los