Alden apretó sus puños.
Era la primera vez que su madre le hablaba en un tono serio desde que podía recordar.
Todo era por culpa de Harold.
Alden frunció los labios, bajó la cabeza y reconoció su error: "Lo siento, mamá. Cometí un error".
"Alden, ve abajo y cuéntale un cuento a Mel. Yo ayudaré a Harold a ducharse".
Adina cargó a Harold, entró al baño y cerró la puerta tras ella.
Alden se quedó mirando la puerta un tiempo antes de darse la vuelta y bajar las escaleras.
Diez minutos más tar