Ninian se adhirió a ciertos estándares de belleza. Sus delicadas facciones y su pequeño rostro rezumaban inocencia y vitalidad, suficientes para cautivar a cualquiera que la viera.
En persona, su atractivo era aún más impresionante. Sin duda, su presencia aumentaría el atractivo en pantalla. Con su apariencia, naturalmente pertenecía a la industria del entretenimiento.
Nilson se sorprendió por sus hermosos ojos claros. Inmediatamente pidió:
—Por favor, preséntese.
En el extremo opuesto,